Como todo era a base de grupos de motobomba se nos averió un verano el grupo instalado en el pozo del río de Fuengirola que impulsaba el agua al molino de viento.
Me estaba dando cuenta el concejal Ayala del problema y empezamos a llamar a los talleres de Málaga buscando un grupo de motobomba marca Ideal. No lo encontramos ni en Málaga, ni en Granada, ni en Sevilla, ni en Córdoba pero sí en Valencia. Era sábado y dijeron que hasta el lunes no podían mandarlo. Cuando estábamos haciendo las llamadas estaba delante otro concejal, el señor Joaquín Gómez, que dijo “yo pongo a disposición mi coche y si hay que marchar ahora mismo lo hago con el concejal (Ayala)”. Entonces le dije al del taller si ustedes me esperan, esta tarde aunque sea sábado sale un coche de aquí ahora mismo a por el grupo motobomba. Dijeron que sí, que dejaban a dos empleados para cargarlo y allá que salieron los dos concejales a por el grupo. El concejal dijo “por lo menos pagarme la gasolina”
Llegaron de noche, lo cargaron y regresaron llegando de madrugada y a las nueve de la mañana ya estaba restituido el servicio, con lo que apenas se noto la falta de agua