Tamizamos la harina con un colador. Preparamos la masa con la harina, los huevos batidos, la levadura, agua y sal. Amasamos uniformemente la mezcla aplastándola sobre una superficie dura. Para que no se nos peguen las manos iremos añadiendo progresivamente la harina hasta conseguir que la masa se despeque con facilidad.
Ahora ya podemos trabajar la masa con más energía. Una vez trabajada la ponemos en un recipiente y la dejamos reposar tapada con un paño durante tres horas. Una vez fermentada formamos el rosco y lo dejamos reposar nuevamente para que aumente de volumen.
Añadimos el haba y la sorpresa introduciéndolos por la parte inferior del roscón. Para la colocación de los adornos untamos la cara de arriba con huevo batido y espolvoreamos azúcar gruesa, luego añadimos las frutas escarchadas.
Finalmente horneamos la masa a 180º durante 30 ó 40 minutos aproximádamente.
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